El Caballero

10:13:00 p. m. Edit This 0 Comments »
Aun no existía ni la luna
Ni la primavera
Ni las dudas
Ni las consecuencias.

Y en la aguja
La eterna paciencia
Que se esfuma
Con tu nata presencia.

Y ahora ya es tuya
La tristísima tragedia
Que retuerce
Tú fina cadera.

En la noche esta soleado
Y en el día todo es niebla
Los renconres han soñado
Que llegaste a los 50.

Si decides no creerme
Está bien no me creas
Si decides adorarme
Ya no estaré perpleja.

Por unos trompos de rocío
Y en la arena unas perlas
Un barbudo cocodrilo
Una tortuga con tetas.